Anticonceptivos hormonales y salud cardiovascular
La píldora y otros anticonceptivos hormonales son seguros para la mayoría de las mujeres, pero pueden subir la tensión arterial y favorecer las trombosis. Te explicamos cuándo el riesgo es pequeño y cuándo hay que tener más cuidado.

Escrito por Dr. Fernando Sabatel Pérez
Cardiólogo — Cardiología clínica e intervencionista · Colegiado nº 29/4505818
Los anticonceptivos hormonales, como la píldora anticonceptiva, son de los medicamentos más usados por las mujeres. Para la gran mayoría son seguros. Pero no son neutros para el corazón y los vasos sanguíneos: pueden subir la tensión arterial y favorecer que se formen trombos (coágulos de sangre) en las venas y en las arterias.
Si ya tomas anticonceptivos, o estás pensando en empezar, te explico con palabras sencillas cuándo ese riesgo es pequeño y cuándo conviene tener más cuidado.
Para qué sirven y de qué están hechos
Sirven sobre todo para evitar el embarazo. También se recetan para ordenar la regla, aliviar el dolor menstrual o mejorar el acné y la endometriosis (una enfermedad en la que el tejido del útero crece fuera de él).
Hay tres grandes grupos:
- Combinados: llevan dos hormonas, un estrógeno sintético (el etinilestradiol) y un gestágeno. Pueden ser píldora, parche o anillo vaginal.
- Solo con gestágeno: la píldora de solo gestágeno, el implante que se coloca en el brazo, la inyección (acetato de medroxiprogesterona, conocida como DMPA) y el DIU (dispositivo intrauterino) hormonal de levonorgestrel.
- Sin hormonas: el DIU de cobre.
La idea clave es esta: el estrógeno es el principal responsable de los problemas de corazón y de los vasos sanguíneos. Los métodos sin estrógeno son bastante más seguros en este sentido. [1][2]

Cómo entender los números de este artículo
Verás dos tipos de cifras, y conviene no confundirlas:
- Riesgo relativo: dice cuántas veces es más probable que ocurra algo, comparado con una mujer que no usa el método. "Riesgo doble" significa el doble de probable.
- Riesgo absoluto: dice a cuántas mujeres les pasa de verdad. Por ejemplo, "10 de cada 10.000 mujeres en un año".
El riesgo relativo puede asustar, pero hay que mirarlo siempre junto al absoluto. Si algo muy raro se multiplica por dos, sigue siendo raro.
Anticonceptivos y tensión arterial
- ¿Por qué suben la tensión? El estrógeno hace que el hígado produzca una sustancia que activa uno de los sistemas del cuerpo que controlan la presión de la sangre. [3][4]
- ¿Cuánto? En mujeres con tensión normal, la máxima puede subir unos 7-8 mmHg (milímetros de mercurio, la unidad en que se mide la tensión). Aun así, solo unas 2 de cada 100 llegan a tener hipertensión arterial (tensión alta). [3][4]
Los métodos solo con gestágeno no modifican la tensión. [3]
Si ya eres hipertensa, los anticonceptivos con estrógeno aumentan el riesgo de infarto y de ictus. Los criterios de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) lo resumen así: [5][6]
- Tensión entre 140-159 (la máxima) y 90-99 (la mínima): normalmente los riesgos superan a los beneficios, por lo que no se recomiendan.
- Tensión de 160/100 o más, o enfermedad de las arterias (aterosclerosis): no deben usarse. El riesgo es inaceptable.
En la práctica, conviene que te midan la tensión antes de empezar y que te la revisen cada cierto tiempo. Es un paso sencillo que puedes dar en tu centro de salud de Motril, Almuñécar o Salobreña, o en una consulta de cardiología.
Anticonceptivos y trombosis en las venas
Un trombo es un coágulo de sangre. Cuando se forma en una vena profunda de la pierna se llama trombosis venosa profunda (TVP). Si se suelta y viaja hasta el pulmón, es una embolia de pulmón (tromboembolia pulmonar), que puede ser grave. El estrógeno activa en el hígado los mecanismos de la coagulación, y eso explica este riesgo. [2]
¿Cuánto aumenta el riesgo?
La píldora combinada multiplica por 3 o 4 el riesgo de trombosis venosa. Pero hay que partir de lo poco frecuente que es: [1][2]
- Sin anticonceptivos: entre 2 y 4 trombosis por cada 10.000 mujeres en un año.
- Con anticonceptivos combinados: entre 7 y 10 por cada 10.000 mujeres en un año.

Los médicos consideramos este riesgo aceptable para la mayoría de las mujeres, porque el punto de partida es muy bajo. [2] Además, es menor que el del embarazo y, sobre todo, que el de las seis primeras semanas después del parto. [1][7]

Según el tipo de estudio, las cifras varían: las fichas técnicas de la FDA (la agencia del medicamento de Estados Unidos) recogen entre 3 y 11 veces más riesgo. [8][9]
¿Cuándo es mayor el riesgo?
No aumenta con los años de uso y desaparece al dejar el anticonceptivo. Es más alto en los primeros meses, sobre todo durante los dos primeros años desde que se empieza. [8][9][10]
No todos los anticonceptivos son iguales
- Dosis de estrógeno: a más estrógeno, más riesgo. Bajar la dosis ayuda, pero por debajo de 35 microgramos ya no se gana más. [7]
- Tipo de gestágeno: el levonorgestrel es el de menor riesgo (unos 6-8 casos por cada 10.000 mujeres al año). Con desogestrel, gestodeno o drospirenona el riesgo es mayor (entre 11 y 16 casos). La ciproterona también tiene más riesgo. [2][7][11]
- Parche y anillo vaginal: riesgo parecido o mayor que el de las píldoras con levonorgestrel. [2]
- Solo gestágeno: la píldora, el implante y el DIU de levonorgestrel casi no aumentan el riesgo de trombosis venosa. Son la opción cuando no se puede usar estrógeno. La píldora de solo gestágeno con desogestrel sube el riesgo algo menos del doble. [1][2][12]
- La excepción es la inyección (DMPA): sí aumenta el riesgo, entre casi 3 y casi 6 veces según el estudio. [1][2][12]
Factores que suman riesgo
Según la guía de la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva (ASRM, con evidencia de grado B), ninguno de estos factores supera por sí solo el riesgo del embarazo, pero se suman unos a otros. Cuantos más tengas, más riesgo. [7]

- Trombofilia hereditaria: es una tendencia heredada a formar coágulos. Puede ser leve (factor V Leiden o mutación del gen de la protrombina) o grave (falta de antitrombina, de proteína C o de proteína S). Con la píldora, el riesgo se multiplica por unas 6 veces en la leve y por unas 7 en la grave. En la grave se desaconsejan los anticonceptivos combinados. En la leve, si es el único factor y no se tolera otro método, pueden valorarse de forma individual. [2][13]
- Un ejemplo: en mujeres con factor V Leiden que toman la píldora se calculan unas 28 trombosis por cada 10.000 mujeres al año, frente a menos de 1 en mujeres sin factor V Leiden y sin píldora. [10][14]
- Antecedentes familiares de trombosis: multiplican el riesgo por 2-4, aunque no haya trombofilia. Para decidir no hace falta un estudio genético. [2] - Edad: a partir de los 35 años el riesgo es mayor, y sube con claridad pasados los 39. [7][16]
- Obesidad (índice de masa corporal de 30 o más; se calcula dividiendo el peso en kilos entre la altura en metros al cuadrado): es el factor que más se suma al estrógeno. En los estudios, el riesgo llega a multiplicarse por 10 respecto a otras mujeres con obesidad que no toman píldora, y por casi 24 respecto a mujeres de peso normal que no la toman. Se cree que el estrógeno y la obesidad reducen juntos una proteína que protege contra los coágulos (la proteína S). [7][2][15]
- Inmovilización: tras una cirugía, las usuarias de anticonceptivos orales tienen entre 2 y 7 veces más complicaciones por trombos. El reposo prolongado también suma riesgo. Para el sedentarismo de todos los días no hay cifras concretas. [9][7]
- Tabaco: en las venas es un factor débil. Solo pesa con más de 15 cigarrillos al día y, sobre todo, pasados los 35 años. Donde más daña es en las arterias (lo verás más abajo). [7]
- Otros: hipertensión, haber tenido ya una trombosis, síndrome antifosfolípido (una enfermedad autoinmune que favorece los coágulos), lupus activo y cáncer activo. [7]
¿Hace falta un estudio de trombofilia antes de empezar?
No de forma rutinaria. Los CDC no lo recomiendan porque sirve de muy poco: habría que estudiar a más de un millón de mujeres para evitar, como mucho, unas 2 muertes. [7][2][17]
Sí puede tener sentido en familiares de primer grado (padres, hermanos) de personas con trombofilia conocida y trombosis. Y una historia familiar fuerte con un estudio normal no garantiza que el riesgo sea bajo. [17][18] Lo que más ayuda a decidir es hablar con detalle de tus antecedentes y de los de tu familia. [17][16]
Recomendaciones prácticas
- Antes de una operación: suspender el anticonceptivo combinado al menos 4 semanas antes de una cirugía mayor programada y 2 semanas después. Lo mismo si vas a estar mucho tiempo inmovilizada. [8][9]
- Después del parto: no reiniciarlo antes de 4-6 semanas si no das el pecho. [8][9]
- Conoce los signos de alarma: dolor, hinchazón o enrojecimiento en una pierna, o falta de aire o dolor en el pecho que aparecen de golpe. Si los notas, consulta de inmediato. [1]
Anticonceptivos y trombosis en las arterias: infarto e ictus
Cuando un trombo se forma en una arteria puede causar un infarto de miocardio (en el corazón) o un ictus (en el cerebro). El estrógeno también aumenta este riesgo. En mujeres jóvenes y sanas sigue siendo bajo, pero se dispara cuando coinciden otros factores.
Qué dicen los datos más recientes
Un gran estudio danés con unos 2 millones de mujeres (BMJ, 2025) comparó cada método con no usar anticonceptivos: [19]
- Píldora combinada: el riesgo de ictus y de infarto se duplica. En cifras reales, son 39 ictus frente a 18, y 18 infartos frente a 8, por cada 100.000 mujeres al año.
- Anillo vaginal: ictus 2,4 veces más e infarto 3,8 veces más.
- Parche: ictus 3,4 veces más.
- Píldora de solo gestágeno: aumento pequeño (unas 1,5-1,6 veces).
- DIU de levonorgestrel: no aumentó el riesgo. Es la opción más segura para el corazón.

La dosis de estrógeno también importa: cuanto más alta, mayor es el riesgo arterial. [20][21]
Factores que multiplican el riesgo arterial
- Tabaco: aquí sí es un factor potente. Fumar y tomar anticonceptivos con estrógeno se potencian. Se calcula unas 10 veces más riesgo de infarto y unas 3 veces más de ictus. [4][21] Un consenso de las asociaciones americanas de cardiología y de ginecología habla de 7 veces más riesgo cardiovascular. [22] Las fichas técnicas señalan que el tabaco explica la mayoría de los infartos de más en usuarias de unos 35 años o más. [9]
- Por eso, los criterios de los CDC dicen: si fumas y tienes menos de 35 años, los beneficios suelen superar a los riesgos. Si tienes 35 o más y fumas menos de 15 cigarrillos al día, los riesgos suelen superar a los beneficios. Si tienes 35 o más y fumas 15 o más al día, no deben usarse. [5] - Edad: el riesgo de ictus pasa de 3,4 a 64,4 casos por cada 100.000 mujeres al año entre los 15 y los 49 años. [21]
- Migraña con aura (dolor de cabeza precedido de luces, manchas u otros trastornos visuales): hasta 6 veces más riesgo de ictus. Contraindica los métodos con estrógeno. [21]
- Hipertensión y arterias enfermas: lo vimos en el apartado de la tensión. [5][6]
El tabaco y la obesidad no explican el riesgo del estrógeno: se suman a él. [23]
¿Qué método elegir si tengo factores de riesgo?
Si tienes factores de riesgo cardiovascular o una enfermedad del corazón o de los vasos, se prefieren los métodos sin estrógeno: la píldora de solo gestágeno, el DIU de levonorgestrel, el implante y el DIU de cobre. Así se evitan los efectos del estrógeno sobre los trombos y sobre la tensión. La inyección (DMPA) es una excepción relativa, por su posible efecto sobre los trombos y sobre las grasas de la sangre. [6][19]
En mujeres jóvenes y sanas, el riesgo absoluto de todos los métodos es bajo. Conviene compararlo siempre con el de no usar anticonceptivos, porque el embarazo tiene un riesgo cardiovascular mayor. Por eso lo más sensato es decidirlo entre tú y tu médico. [19][21]
Cuándo consultar con un cardiólogo
Es buena idea una valoración cardiovascular antes de empezar, o si ya los usas, en estas situaciones:
- Tensión alta o antecedentes de hipertensión.
- Trombosis en ti o en tu familia.
- Fumas, sobre todo si tienes más de 35 años.
- Tienes obesidad, migraña con aura o una enfermedad autoinmune como el lupus.
- Has notado dolor en el pecho, palpitaciones o falta de aire.
En Sabatel Cardiología, en Motril, valoramos el riesgo cardiovascular de mujeres de toda la Costa Tropical (Almuñécar, Salobreña y alrededores) y de Granada capital, para que elijas el anticonceptivo más seguro en tu caso.
¿Por qué esto importa en tu caso?
Soy el Dr. Fernando Sabatel-Pérez, cardiólogo y doctor en medicina. Me formé en cardiología clínica e intervencionista en grandes hospitales andaluces, en el Mount Sinai de Nueva York y en el Hospital 12 de Octubre de Madrid. Mi objetivo es que cada mujer entienda su riesgo real, ni más ni menos, y decida con información.
Este artículo es informativo y no sustituye a una consulta médica. No suspendas ni cambies tu anticonceptivo sin hablarlo antes con tu médico.
Bibliografía
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3. Shufelt C, LeVee A. Hormonal Contraception in Women With Hypertension. JAMA. 2020;324(14):1451-1452. doi:10.1001/jama.2020.11935
4. O'Kelly AC, Michos ED, Shufelt CL, et al. Pregnancy and Reproductive Risk Factors for Cardiovascular Disease in Women. Circ Res. 2022;130(4):652-672. doi:10.1161/CIRCRESAHA.121.319895
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8. Food and Drug Administration. Norethindrone Acetate and Ethinyl Estradiol (ficha técnica). Actualizado 2026-01-29.
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10. Lo Faro V, Johansson T, Johansson Å. The Risk of Venous Thromboembolism in Oral Contraceptive Users: The Role of Genetic Factors. Am J Obstet Gynecol. 2024;230(3):360.e1-360.e13. doi:10.1016/j.ajog.2023.09.012
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